Un gigante bajo presión, un tren que se puede perder, y una IA que no es magia. Tres tensiones simultáneas enmarcan la sesión.
Objetivo: separar la oportunidad genuina del humo — dónde la IA mueve KPI reales (margen, merma, energía, lead time, conversión) y dónde solo maquilla el problema o añade riesgo. Dejar al sector un mapa accionable, no una charla aspiracional.
Argumentario · Por qué esta mesa
El momento. La mayor presión de costes de su historia coincide con la mayor oportunidad tecnológica. Quien convierte sus datos dispersos en decisiones operativas gana margen; quien no, lo pierde.
La evolución. No es “otra capa digital decorativa”. La IA útil recorre toda la empresa: dirección → producto → fabricación → mercado → margen, y suma a cada nivel —directivo, técnico, logístico, comercial—. El reto ya no es técnico: es saber qué hacer con ella.
La propuesta. Pasar de la IA escaparate a la IA productiva: cada oportunidad con su métrica, cada promesa con su riesgo. No 5 voces de acuerdo: contraste real.
Ejes temáticos: Empresa digital · ROI real vs moda · IA local vs nube · Datos y ciberseguridad · Talento y empleo · Casos reales.
La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en un factor decisivo de competitividad industrial. Sin embargo, la mayor parte de las empresas continúa utilizando la IA para tareas de bajo impacto, mientras las aplicaciones con verdadero potencial para transformar la productividad, la eficiencia y la toma de decisiones siguen siendo minoritarias.
La diferencia entre experimentar con la IA y obtener resultados reales marcará la competitividad de la próxima década.
La presión sobre costes, energía, sostenibilidad y productividad exige una nueva forma de entender la IA: no como una herramienta aislada, sino como una capacidad transversal que conecta dirección, desarrollo de producto, fabricación y mercado. El verdadero reto ya no es incorporar inteligencia artificial, sino decidir dónde aplicarla, cómo medir su impacto y qué riesgos asumir.
La sesión abordará algunos de los grandes debates que marcarán la adopción de la IA en la industria cerámica: la empresa digital frente a la empresa guiada por datos; el retorno real de la inversión frente a la moda tecnológica; la IA local o en la nube; la ciberseguridad y la gestión del dato; el impacto sobre el talento y el empleo; y el aprendizaje obtenido de casos reales de implantación.